lunes, 8 de febrero de 2016

Aniversario



 
Tarde tibia. No tardo mucho en sentir la primera gota de lluvia que humedece mi cara. Siempre llueve cuando estamos juntos.
Junto valor y la miro con mi mejor cara de circunstancia, sin embargo no responde. Trato de recordar, pero ya olvidé desde hace cuánto que no responde.
— ¿Será que lloras de alegría al verme? —finalmente pregunto, mientras acaricio la húmeda alfombra viva que la protege, sin esperar respuesta bajo su eterna lluvia.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario